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Gobierno Nacional reconoce a Inversores extranjeros en un prospecto de deuda oficial los riesgos de la economía argentina.

El sitio Iprofesional accedió al “Prospecto de Emisión” del bono a 100 años que tantas críticas despertó. En ese documento, el Ejecutivo tiene la obligación de advertir a inversores sobre los riesgos de la economía. Su visión de cinco variables clave, alejada de discursos políticos y puesta por escrito.

Si la agenda de la administración (Mauricio) Macri no puede ser implementada con éxito -incluso como resultado de la falta de apoyo político de los partidos de oposición en el Congreso-, el resultado puede debilitar la confianza y afectar negativamente a la economía y la situación financiera de la Argentina”.
Esta advertencia es una de tantas que han sido volcadas en un documento de 290 páginas que envió el Gobierno a quienes compraron el famoso bono a 100 años, muy criticado por la oposición.

iProfesional accedió a este paper, que se conoce como “Prospecto de Emisión” del título que Luis Caputo vendió entre inversores de los Estados Unidos y Europa, mayoritariamente.

En el documento, que tiene en su portada la leyenda “estrictamente confidencial“, el Gobierno desplegó definiciones sobre los temas más candentes de la economía argentina.

A diferencia de lo que sucede internamente y en el plano político, el Ejecutivo tiene la obligación de sincerar” sus perspectivas sobre la inflación, el nivel de actividad, el déficit fiscal e incluso sobre las elecciones de octubre y el impacto del resultado sobre la gobernabilidad.

Para poder venderles bonos a los inversores del exterior, es su deber advertirles por escrito acerca de los riesgos de adquirir estos papeles.

Además, tiene que brindar detalles de las distintas variables clave de la economía y las condiciones de emisión del título.

En otras palabras, el paper no hace otra cosa que dejar plasmadas las expectativas “reales” -alejadas de todo discurso político- del Gobierno sobre el devenir del país.

1. – Inflación
“Si los niveles actuales de inflación no disminuyen, la economía argentina podría verse afectada negativamente“, reza un apartado en el que se hace referencia a la difícil situación de los precios.

Si bien ha venido reduciéndose desde el 38% del año pasado a poco más de 20%, el Gobierno aún está lejos de alcanzar la meta que se autoimpuso el Banco Central.

Para peor, si bien el dato de mayo dio un sorpresivo 1,3%, se espera que para julio ronde el 1,5%. Esa cifra haría que el objetivo oficial se vuelva poco probable de lograr, ya que se requeriría que los precios bajen a un ritmo del 0,9% mensual de aquí a fin de año.

En el documento, al que tuvo acceso iProfesional, se advierte que “la inflación sigue siendo un desafío para la Argentina”, dada su naturaleza persistente en los últimos años.

Precisa que el Ejecutivo ha anunciado su intención de reducir de manera progresiva el déficit fiscal primario (medido en términos de PBI), al igual que la dependencia del financiamiento del Banco Central.

Sin embargo, advierte: “Si a pesar de las medidas adoptadas, estas iniciativas no abordan los desequilibrios estructurales, los niveles actuales de inflación pueden continuar y tener un efecto adverso sobre la economía y la situación financiera de la Argentina”.

Precisamente, este es otro de los recordatorios puesto por escrito y dirigido a quienes compraron el bono a 100 años.

Incluso, el paper oficial agrega que el elevado índice de precios puede conducir a un aumento de la deuda soberana y generar un efecto adverso sobre la capacidad futura del país para hacer frente a sus compromisos.

¿Cuándo?, “Principalmente a mediano y largo plazo, cuando venza la mayoría de la deuda indexada a la inflación”, especifica.

2. – Riesgo político
Sorprende que una parte del escrito, menor en realidad, se vincule con los comicios legislativos que se avecinan.

El potencial regreso a la arena política de la ex presidenta, Cristina Kirchner, prende una luz de alerta imposible de ocultar a los inversores.

“El aumento de la incertidumbre producto de las próximas elecciones podría afectar negativamente a la economía argentina”, dice -en forma directa- el documento al que accedió este medio.

Si bien no pone nombre y apellido, claramente lo que el oficialismo está advirtiendo es que un revés en las urnas podría generar un cimbronazo en los mercados que perjudique las políticas adoptadas hasta el momento.

“La composición del Congreso después de estas elecciones es incierta. También es una incógnita el impacto que tendría un fracaso electoral de la coalición gobernante para mejorar su representación en el Congreso”, aclara con llamativa contundencia el paper.

Del mismo modo, siembra un manto de dudas sobre los efectos que podría tener un resultado adverso sobre el mapa político y, en consecuencia, sobre la economía.

3. Dólar
Desde el Banco Central, que conduce Federico Sturzenegger, siempre se hace referencia de las bondades de contar con un tipo de cambio flotante. Es decir, que la cotización del billete verde suba o que baje según lo que decida el mercado, en base a oferta y demanda.

Sin embargo, en el documento presentado a los reguladores extranjeros para advertirles acerca de los riesgos de comprar el “bono del siglo”, el Gobierno se ataja ante un eventual escenario de volatilidad excesiva.

“Las fluctuaciones que puedan ocurrir en el valor del peso también afectarían negativamente a la economía argentina”, destaca el paper.

En otro apartado, refiere a dos situaciones riesgosas vinculadas con la divisa estadounidense: si se incrementa fuerte la cotización, por un lado, o si se la deja planchada frente a una alta inflación, por otro:

– Si ocurre una devaluación: en este caso, es de prever un impacto negativo en la “caja” del Gobierno, en términos de “moneda dura”. Se corre el riesgo de que el índice de precios repunte y que los salarios reales se reduzcan significativamente.

– Si, en cambio, se profundiza el atraso cambiario: los riesgos vienen por el lado de una reducción de las exportaciones, producto de la pérdida de competitividad.

“Cualquier apreciación de este tipo podría tener un efecto negativo sobre el crecimiento económico, sobre el empleo y reduciría los ingresos fiscales en términos reales”, admite el Gobierno sin decir, claro está, si esta es la situación actual del país.

4. Déficit fiscal
El documento oficial revela que el aumento del gasto público tendría efectos adversos y consecuencias de largo alcance sobre las perspectivas económicas de la Argentina.

Les recuerda a los inversores que la administración de Macri viene dando pasos importantes para reducir el agujero en las cuentas públicas.

A través de una serie de iniciativas, se propone aumentar los ingresos, reducir los subsidios a la energía, gas y transporte y controlar el gasto estatal.

“Sin embargo, la República no puede asegurar que tales medidas tengan éxito“, se excusa llamativamente.

En este sinceramiento que deja plasmado en el paper, reconoce que el plan gradualista no convence a los ejecutivos de negocios.

Y añade que esta es la razón fundamental que explica por qué no hay un aluvión de inversiones sobre la Argentina.

“Resultados fiscales más débiles podrían causar un impacto sustancial en la capacidad del Gobierno para acceder al financiamiento a largo plazo. Esto, a su vez, afectaría negativamente el valor de mercado de los bonos”, advierte el propio macrismo.

5. Crecimiento
En relación con el nivel de actividad, el Gobierno afirma que esta variable depende de una serie de factores, entre los que destaca:

– La demanda internacional de exportaciones argentinas

– El precio de varios productos básicos

– La estabilidad y competitividad del peso frente a otras divisas

– Los niveles de consumo e inversión extranjera y nacional

– La tasa de inflación

“La economía argentina sigue siendo vulnerable a los shocks externos que podrían ser causados por las importantes dificultades económicas de los principales socios comerciales, particularmente Brasil“, alerta el Gobierno en su escrito.

También indica que hay riesgos de “contagio” vinculados con otros eventos internacionales que pueden impactar en la economía local. Por ejemplo, la inminente salida del Reino Unido de la Unión Europea.

“Tendrían un efecto adverso sobre el crecimiento y la capacidad para atender su deuda pública“, señala.

“Si la economía argentina no se recupera y el crecimiento no se acelera, es posible que no se cumplan los objetivos de déficit de la administración”, se sincera el equipo económico en este documento caratulado como confidencial.

Esto “afectaría negativamente la economía y las condiciones financieras de la República, incluyendo la capacidad a largo plazo para pagar su deuda pública”, revela.

6. Financiamiento
Con respecto al endeudamiento, el Ejecutivo deja en claro que no está asegurado, ni mucho menos, contar con los fondos para poder repagar los compromisos en un futuro.

Y así lo expresa: “No puede haber garantías de que la República podrá obtener financiación en condiciones satisfactorias a futuro, lo que tendría un efecto adverso sobre la capacidad del país para efectuar los pagos de su deuda pública”.

Teniendo en cuenta que los ingresos y los resultados fiscales pueden ser “insuficientes para cumplir con sus obligaciones”, el país “puede tener que depender en parte de financiamiento adicional“, consigna.

De esto modo, deja por escrito que seguirá necesitando de los mercados de crédito, nacionales e internacionales, para poder enfrentar su agenda de compromisos.

“En el futuro, el país podría no estar en condiciones de acceder al mercado de capitales” para repagar los pasivos, le dice el Gobierno a quienes les está vendiendo un título nada menos que a 100 años de plazo.

Por Leandro Gabin para iprofesional.com
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